martes, 27 de mayo de 2014

Genocidio judío, la mayor crueldad que se haya hecho en la Historia


La imagen mostrada es una foto de un exterminio judío hecha en un campo de concentración nazi alrededor de los años 30 del siglo XX pues los primeros campos de concentración comenzaron a construirse en 1933 y siguieron durante toda la Segunda Guerra Mundial para mandar a las personas que Hitler no consideraba ciudadanos de Alemania como eran los judíos y homosexuales al igual que cualquier persona que fuera en contra de su régimen totalitario.

Antes de comenzar a explicar lo que supuso la imagen en el comentario de texto, sería preciso señalar lo que es fascismo a rasgos generales para poder comprender mejor las causas que acompañaron a Hitler para actuar de ese modo contra los judíos.

El término fascismo, en su sentido más estricto, hace referencia al modelo político que tuvo su primera expresión en la Italia y la Alemania de entreguerras. Con el tiempo, sin embargo, ha adquirido un sentido más amplio que designa una reacción violenta y autoritaria contra la expansión del principio de igualdad entre los ciudadanos. Entre las características nos podemos encontrar, en primer lugar, que es un nacionalismo exacerbado con un componente racista que defiende la preservación y exaltación de la raza. Se justifica la eliminación de otros grupos o pueblos y el derecho a expandirse territorialmente, mediante una política militarista e imperialista. En segundo lugar se da lugar a una exaltación del Estado por encima de los derechos y libertades de los individuos. En tercer lugar, se da el rechazo al liberalismo y a la democracia. Niega el principio de igualdad entre todos los ciudadanos, la soberanía nacional y el sufragio. Defiende una concepción antiigualitaria de la sociedad en la que dominan las élites y los escogidos. En cuarto lugar hay un culto al líder. El fascismo exalta la figura de un líder carismático que concentra en su persona todos los poderes, encarna al Estado y es jefe del partido único. En torno a él, se desarrolla una mística del poder personal que se dota de un aparato de propaganda y de una escenografía grandilocuente. En quinto lugar, el fascismo se opone a la tradición racionalista y materialista adoptando posiciones de desconfianza en la razón y exalta los elementos irracionales de la conducta humana como el fanatismo o la obediencia ciega. Igualmente, elogia los valores de la fuerza, al tiempo que rechaza el pacifismo y defiende la legitimación de la violencia, como vemos en la imagen, y de la guerra como instrumento de progreso histórico y de selección de pueblos, naciones y razas. En sexto y último lugar, se da un modelo supremo de patriarcado donde la mujer quedará marginada en muchos de los aspectos de la vida.

La presente imagen, enmarcándola en un contexto histórico, comenzaremos a decir que en Alemania, en 1918, tras la abdicación del Kaíser Guillermo II, se proclamó la República de Weimar, que tuvo que asumir la derrota militar y las duras condiciones de paz impuestas por los vencedores. La crisis llegó a su cénit en 1923, cuando los alemanes no pudieron pagar las deudas de guerra contraídas con Francia y las tropas galas ocuparon el rico territorio minero del Ruhr como garantía de cobro. Todo ello ayudó a que Adolf Hitler iniciara su carrera en política en un pequeño grupo extremista, racista y agresivo, con eslóganes anticapitalistas, que en 1920 hizo público su programa y se denominó Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP). También dio un componente anti judío, clave para entender la imagen y adoptó una serie de emblemas parecidos a los del fascismo italiano.

La difícil coyuntura económica derivada de la crisis de 1929 fue la que ofreció una nueva oportunidad a los nacionalsocialistas, ya que el aumento del malestar social favoreció la difusión de su discurso radical y provocó una polarización política. Las razones del éxito electoral de los nazis hay que buscarlas en el apoyo que hallaron entre las clases medias, los campesinos arruinados y los obreros desesperados ante la miseria y el paro. Por otro lado, su nacionalismo radical les hizo ganar adeptos entre los militares y antiguos combatientes y entre la burguesía que deseaba un poder más fuerte. Hitler, para una parte importante de la opinión pública alemana, contaba con el apoyo de importantes personalidades de la industria y de las finanzas, y disponía de ayudas económicas precedentes de algunos empresarios. La construcción de Estado autoritario se inició el mismo año de 1933, cuando Hitler consiguió del presidente Hindenburg el permiso para disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, que se fijaron para el día 5 de marzo. Adolf Hitler necesitaba y obtuvo el apoyo de los diputados del Centro Católico para que el Parlamento le concediese plenos poderes y la facultad de promulgar leyes sin necesidad de trámites. Después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses, los nazis transformaron Alemania en un régimen totalitario en el que Hitler y el partido nazi controlaban las instituciones, la sociedad y los individuos. Durante el año de 1934 se decretó la disolución de los partidos y sindicatos y se suprimieron las libertades y las garantías individuales. Bajo la autoridad incontestable del Führer, un grupo de dirigentes del partido organizó, con mano de hierro, el nuevo Estado. Una serie de organismos ejecutivos, a modo de despachos ministeriales dirigidos por hombres plenamente identificados con Hitler competían por ganar influencia y poder en la gestión del nuevo régimen. Ya en 1933 se abrieron los primeros campos de concentración, el de Dachay y hacia 1934 ya existían unos cincuenta.

En este contexto, podemos ya ir definiendo, más exactamente, el tema de la pureza aria. Un elemento central para conseguir la total cohesión ideológica y social del pueblo alemán era asegurar la pureza racial. Se afirmaba que la raza aria debía ser protegida mediante la exclusión de quienes presentaban cualquier discapacidad física, de las minorías étnicas, de los disidentes, etc., ya que éstos representaban un peligro para el nuevo orden social. Además, el régimen nazi favoreció la natalidad de los “verdaderos” arios y se adoptaron un conjunto de medidas eugenésicas con el fin de esterilizar a los individuos con enfermedades hereditarias.

Sin embargo, la cuestión racial que alcanzó mayor magnitud fue la persecución de los judíos, visto en la imagen. Las causas del antisemitismo alemán hay que buscarlas en el deseo de ofrecer a la nación alemana una explicación fácil a sus infortunios. Además, los judíos poseían grandes fortunas, hecho que provocaba el resentimiento de una parte de la población. La política antijudía pasó por diferentes fases: en 1933 se promulgó el boicot a los negocios de los judíos; en 1935 se dictaron las Leyes de Nuremberg que impedían los matrimonios mixtos y excluían a los judíos de la ciudadanía alemana. La animadversión contra los judíos se materializó en múltiples persecuciones, la más dramática de las cuales fue el 9 de noviembre de 1938, la llamada Noche de los cristales rotos, en la que fueron detenidos miles de judíos, y algunos de ellos asesinados, destruidos sus comercios e incendiadas sus sinagogas.

Aún acercándonos más al tema de la imagen, claramente un campo de concentración, decir que los primeros campos de concentración se construyeron en 1933 y entre ellos destacó el de Dachau, destino de detenidos políticos alemanes comunistas, socialistas o demócratas, grupos étnicos o religiosos, homosexuales, etc. En 1938 se construyeron los de Maut-hausen y Ravensbrück, donde acabaron buena parte de los republicanos españoles. Con el progreso de la guerra la construcción de los campos se intensificó. El campo de Auschwitz-Birkenau fue el más representativo, al considerarse como un campo de exterminio en el que se pusieron en práctica las últimas novedades tecnológicas, y seguramente la imagen pertenezca a este campo de concentración, para la liquidación en masa de personas con cámaras de gas, hornos, cremaciones, etc. Acogió a polacos, rusos, gitanos y sobre todo a judíos y llegó a exterminar a unas 10.000 personas diarias. Desde 1942 funcionaron también campos más pequeños, específicamente de exterminio como Chelmo, Treblinka o Sobibor, diseñados para eliminar rápidamente a miles de deportados en lo que se ha denominado como una limpieza étnica.

Los campos eran espacios por tanto cercados con muros, alambradas eléctricas y torres de vigía para evitar las fugas. Los presos vivían hacinados en barracones que contaban con unos edificios auxiliares  estaban sometidos a unas duras condiciones de trabajo. Desde 1942 se instalaron cámaras de gas y hornos crematorios con los que hacían desaparecer a los cadáveres. Se obligaron a los presos a llevar signos de identificación de su condición, bien sean judíos, homosexuales o comunistas y se les sometía a una disciplina feroz y a todo tipo de maltratos y vejaciones. Estas condiciones, unidas a la escasa alimentación y a los trabajos forzados, producían una elevada mortalidad entre los prisioneros. La SS se encargaba de la gestión y explotación de los campos, a menudo en colaboración con grandes empresas que situaban sus fábricas cerca de los campos y utilizaban a los prisioneros como mano de obra esclava.

De vuelta a la imagen, y viendo el panorama, la primera pregunta que se pasa por la cabeza es cómo se realizó el genocidio judío o Shoá. La Shoá, catástrofe en hebreo, designa el exterminio de los judíos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Las bases para ese Holocausto, es decir, para la eliminación sistemática de colectivos definidos previamente, estaban asentadas, como hemos visto, desde la llegada al poder de los nazis en Alemania. A partir de ese momento, el pueblo judío fue sometido a medidas de segregación civil, moral y política, y también a la expoliación económica. Además, la guerra permitió a los nazis crear los mecanismos mentales y materiales adecuados para impulsar este objetivo y, de entre todos los grupos perseguidos, los judíos serían las principales víctimas. Así, a partir de 1939, tras la ocupación de Polonia y la expansión por Europa central, el nazismo se enfrentó a un número creciente de población judía residente en estos países. Se inició, entonces, su reclusión en guetos, áreas segregadas de las ciudades donde quedaron confinados. El gueto de Varsovia llegó a albergar a casi 450.000 judíos. En Europa occidental, en un primer momento, el control de los judíos se hizo mediante censos y se les obligó a identificarse con la estrella amarilla, al tiempo que eran expoliados económicamente y marginados socialmente.


Con la invasión de la URSS, el número de judíos en territorio controlado por los alemanes aumentó. Entonces Hitler decidió lo que se conoce como la “solución final”: la destrucción del pueblo judío. En enero de 1942 se celebró una reunión en Wansee, localidad cercana a Berlín, donde diversos jerarcas nazis presididos por Reinhard Heydrich aprobaron un documento redactado por Adolf Eichmann en el que se organizaba la evacuación de once millones de judíos hacia los campos de concentración y exterminio. Para su traslado se organizaron deportaciones que se iniciaron en primavera de 1942, cuando los judíos del gueto de Lodz fueron trasladados al campo de Chelmno. A partir de entonces se extendieron a todos los países controlados por los nazis. En los campos de exterminio, los judíos debían morir o bien por extenuación, a causa de su uso como mano de obra esclava, o por ejecución directa en la cámara de gas cuando ya no servían para trabajar. La muerte alcanzó a unos seis millones de judíos.

jueves, 22 de mayo de 2014

Crisis de 1929 y sus consecuencias

Dados los tiempos que vivimos, y en la decadencia económico-social y política a la que nos encaminamos, me he tomado la molestia (admito que también es para clase) de analizar históricamente y económicamente una de las crisis de mayor importancia en el mundo que jamás halla pasado, la Gran Depresión de 1929. A partir de aquí, y creo que mis compañeros de clase lo entenderán, espero que el resto de las personas también, espero que debatáis, os fijéis en la situación actual, comparéis y analicéis por vuestros métodos a qué nos abstenemos. 

lunes, 7 de abril de 2014

¿Contribuyó la Primera Guerra Mundial a la emancipación de la mujer?

¿Contribuyó la guerra a la emancipación de la mujer?

Muchos países europeos concedieron el derecho al voto a las mujeres en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Fue el primer gran triunfo del movimiento de emancipación de la mujer nacido a finales del siglo XX, que tenía otros tres objetivos básicos: el derecho a la educación, la capacidad profesional de las mujeres y la igualdad jurídica de las mujeres casadas. Algunos países fueron poco a poco modificando aspectos de su legislación (derecho de la mujer casada a tener bienes propios y a tener la potestad de los hijos en caso de divorcio...) y abriendo la enseñanza secundaria y universitaria a las mujeres de la burguesía. Del mismo modo, algunas profesiones del sector terciario, como institutrices o maestras, se convirtieron en una actividad prestigiada para las mujeres.

En la lucha por el derecho al voto femenino tuvo un papel muy destacado el movimiento sufragista. El más importante y radical fue el inglés, surgido en 1851, cuando un grupo de mujeres celebraron en Sheffield un acto público en el que pidieron el voto para la mujer. Éste fue el inicio de un largo camino en el que se buscaron el apoyo de los parlamentarios, y en 18861 se presentó una petición en la Cámara de los Lores, que fue denegada.

En 1903, la campaña por el sufragio femenino se intensificó con la fundación de la Unión Social y Política de Mujeres, promovida por Pankhust y sus hijas. Cansadas de tantas respuestas negativas, las sufragistas pasaron a la lucha directa y adoptaron la táctica de interrumpir los discursos de los minitros y presentarse en las reuniones del partido liberal para plantear sus demandas. Además de los tradicionales medios de propaganda como los mítines y las manifestaciones, también recurrieron al sabotaje, al incendio de comercios y de establecimientos públicos, y a las agresiones a los domicilios privados de destacados políticos y miembros del parlamento.

martes, 23 de julio de 2013

¿Y qué nos queda?

En el último libro que me terminé de leer, "La sombra del viento" de Carlos Ruiz Zafón, comprobé la realidad de mi hipótesis de la vida. 

La vida se rige por el amor.

Bien es cierto que no es la misma época, ni mucho menos, pero como estudiante de Historia siempre me ha gustado ir más allá de las explicaciones del profesor/a. Siempre he intentado comprender la psicología de los personajes históricos a los que estudio. Les analizo y bueno, llegué a la hipótesis de que el mundo se mueve por la avaricia y el amor. Avaricia de poder, unido a un sentimiento de: "si tengo esto y puedo conseguir más...¿por qué no conseguir ese más?. Total, soy el rey del mundo y tengo un ejército de 550.000 personas. Este fue el caso de Napoleón. Napoleón se pensaba que toda Europa estaría bajo su mando. Un ejército de 150.000 personas en Rusia y 300.000 en España después de perder una batallita de nada, una batalla que para España significó el comienzo de la victoria contra Francia, la batalla de Bailén y con Castaños al frente del ejército español. ¿Por qué perdió?, si tenía un ejército que no se lo imaginaba nadie. Bueno, por un lado, él estaba en Rusia, esperando a que le entreguen la llave de la ciudad cuando claro...todos pensamos que perdieron porque hacía frío. Pero que frío va a hacer en verano, por ejemplo. En Rusia había -1, -2, 0 grados... y todos sabemos lo que significa eso; eso es, gripe. Todo el inmenso ejército napoleónico, tan fuerte como es que pasó por encima de media Europa yendo de paseo, se resfrió y la palmó por una gripe. Al estar Napoleón en Rusia y ver que en España perdieron, fue corriendo con un ejército aún mayor para una península que no le llega ni a la décima parte a la inmensa Rusia. Supuso que sería sencillo cuando de repente...¡oh!, guerrillas amigo mío. La política española....PUTEAR!. Y claro, si a eso le añadimos a un general muy majo, con un carácter inglés sumamente pesado como es nuestro querido amigo el general Wellington, tenemos la respuesta; Napoleón, out. Bien es cierto que los ingleses no pudieron acabar con Napoleón en España sin las guerrillas, y viceversa. De ahí mi primera hipótesis; la cooperación puede a la corrupción.
Sigamos. 

En el amor, y haciendo alusión a la cooperación, a la esperanza y a la ilusión. Todas las guerras en el mundo son lógicas, vale. Todos quieren más, también es verdad. Y sobre todo, todos son CORRUPTOS por conseguirlo, totalmente cierto. Pero, ¿y las mujeres?. Las mujeres en la Historia han sido más importantes incluso que nuestro amigo Napoleón.
A lo largo de los años, siglos o incluso milenios, las mujeres han sido simples objetos. Simples sirvientas que se han dedicado a tener a sus maridos contentos en todos los aspectos. Pero a pesar de ello había amor. Esas mujeres luchaban con igual, e incluso con más fuerza que los hombres en las guerras. Esperaban a sus maridos con la última esperanza de volver a verles de nuevo, al igual que a sus amantes. Luchaban por sus hijos, porque sobrevivieran y sean gente de provecho que pudiera tener mejor vida que la que llevaban ellas y sobre todo...SOBRE TODO, las mujeres han luchado siempre UNIDAS.
Bien se que mis argumentos carecen de sentido en estos momentos y nada tienen que ver con el libro que he mencionado en la primera línea de mi pequeña explicación (o una de las pequeñas explicaciones) sobre la vida.

El libro, (no os voy a comentar el argumento) muestra, en un momento de guerra y posguerra, cómo un chico ha luchado por lo que más ha querido en esa vida, el amor de una chica. Cómo, a pesar de que le pudieron haber lanzado una bomba en plena calle de Barcelona, ha corrido a los brazos de la chica, después de saber que su predecesor, Carax, no ha podido conseguirlo acabando por consiguiente solo.

Ahora no estamos en el siglo pasado. Hemos cambiado de año, de siglo, he incluso de MILENIO. Ahora juntos podemos conseguir que ni la guerra ni la corrupción puedan con nosotros. Tanto hombres, como MUJERES (y no lo pongo por ser feminista, es que hemos estado aisladas durante toda la historia de la humanidad prácticamente hasta unas pocas décadas atrás) pueden hacer una vida mejor. He ahí mi drama, el poder. El poder puede con el amor y con todo lo que se lleve por delante. Así de triste es a veces, y así tendremos que vivirlo si no somos todos juntos los que lo cambiemos con amor, cooperación y ESPERANZA.

E. Villa

jueves, 13 de junio de 2013

Reacciones químicas

Siento la necesidad de necesitarte pues ni los más alejados vientos saben lo que siente un corazón que lucha contra todo ser viviente en este mundo.

La claridad de la oscuridad que me dices que hay a las 10 de la noche no es más que nuestras almas iluminadas esperando el momento de encontrarse. Nada tiene que ver el mundo en ello.

Los síntomas que sentimos, no son más que reacciones químicas. Cómo vas a ir en contra de la ciencia, si no puede contra ella ni el amor, ni la creencia en uno mismo.

Cómo vas a demostrarme algo que no es demostrable por muchos sitios por donde lo mires. Cómo algo que era evidente, se ha convertido en la mayor de mis pesadillas soñando despierta, sin contra que sueño dormida con sueños que luego nunca recuerdo.

No los recuerdo. No se que sentir. No se que me pasa si sólo son años. Miserables años en los que el alma fue feliz. Por qué vino a torturarme ahora. Ahora que mi interior estaba tranquilo.

Mires por donde mires, lo único que puedes encontrar son zarzas. Cómo vas a pasar, si las espinas que clavan tu corazón no son más que palabras. Cómo vas a saltar, si son más altas que tu orgullo. Cómo vas a cortarlas, si eres incapaz de dominar tu propia razón.

Cómo vas a razonar y dominar tu alma, tus sentimientos y tu alma, si no existía esa otra persona. El intelecto humano no está hecho para entender el amor. No sabe como reaccionar ante impulsos que produce nuestro propio cuerpo cuando ve a una persona y dice estar enamorado. Enamorado de qué, si la unión entre cuerpo y alma los separó Platón. Son entes aparte. No se conocen. Cómo, una sola persona, va a desmentir siglos de sabiduría.

Dime. Cómo piensas luchar contra ti mismo, si cuando te llamé no apareciste. Eso no existe.

sábado, 16 de marzo de 2013

Él

Cuando pisé aquella clase, estaba sentado él. Atento a las explicaciones del profesor y tomando apuntes. Que inteligente es.
 
Ya le había visto antes, pero nunca de ese modo. Había algo extraño en él, una esencia que no comprendía mi intelecto. Algo que no había visto antes.
 
Comencé a conocerle y parecía simpático. Siempre sonriendo, con ese toque gracioso que tiene, pero que al mismo tiempo, era una persona atenta en sus tareas y responsable.
 
Cogí todo el valor que pude y le invité a tomar algo. Era raro, seguía sintiendo esa esencia que le recorría tan eficazmente por todo su ser. Nunca comprendí que era. Bueno, nunca comprendí que era hasta que le empecé a conocer más a fondo. Era un interior espectacular. Un interior que compaginaba con mi forma de pensar y sobre todo, un interior que no tenía nada que ver con el exterior.
 
"Vaya..." pensé. Una persona como yo pensando en el interior de la persona cuando gente con mejor exterior se fijaba en mí. No lo entendía.
 
Compaginamos desde el primer segundo, desde el primer minuto y pensé, "¿sería así las horas siguientes, los días, las semanas, los meses?".
 
Acordamos una hora, un día y un lugar. Estaba nerviosa. Seguía siendo raro. Seguía sin comprender qué es lo que pasaba en mi interior, aunque más raro era saber qué es lo que pasaba en el suyo. Eso me hacía estar segura, segura de mi misma.
 
Llegó ese día.
 
Como siempre, le vi por la mañana en clase, siempre tan atento a las explicaciones del profesor y siempre con su mismo tono gracioso, hablándome y sonriéndome entre clase y clase. Pero esa tarde sentía que iba a ser diferente.
 
Salí de clase y llegué al lugar al que acordamos, ese día tan especial pero, mucho antes de la hora acordada. "Seguramente los nervios", pensaba.
 
Esperé, y esperé y seguí esperando. Ya eran las 17:00 y no apareció. "No pasa nada", me dije. "Llegará un poquito tarde seguramente". Pero pasaron los minutos, e incluso la hora. Y no apareció. Sentí un dolor en el pecho que no podía explicar. Un dolor que lo único que hacía era perseguirme todo el camino de vuelta a casa, toda la noche y por la mañana, al llegar a clase me dieron la noticia.
 
Había muerto. Parece ser que iba hacia nuestra "cita". A ese lugar, a la hora exacta y después de vernos ese día aquella mañana donde me sonrío entre clase y clase como siempre. Le atropelló un coche.
 
Ese día, morí yo también.



jueves, 7 de febrero de 2013

Historia secreta de los mongoles


            "Historia secreta de los mongoles" es una obra literaria que cuenta y narra la subida al poder del líder mongol Gengis Qan, el cual unificó las tribus dispersas que poblaban la altiplanicie mongola  principios del siglo XIII y creó, en el mismo impulso, un imperio que se extendía desde las costas del Mar de Japón hasta las del Danubio.

            El año que fue escrita esta obra, según señala su último párrafo final, es "la séptima luna del Año de la Rata" según el horóscopo chino, es el año 1240 por varias razones. En primer lugar, por el propio ritmo de la narración. En segundo lugar porque no existe alusión alguna a la muerte de Ögödei, acaecida en 1241, hijo de Gengis Qan. Y en tercer lugar, porque algunos de los acontecimientos que se relataban en el libro, tienen lugar no mucho antes de esta fecha.

            A pesar de esto, algunos autores del siglo XX como Rachewiltz[1] y Onon, sostienen que el libro es concluido en el año 1228, con la muerte de Gengis, donde, los epígrafes posteriores fueron escritos más tarde. Con esto, nos da a entender que la Historia, pudo dar cabida no sólo a los acontecimientos ocurridos en época de Gengis Qan y Ögödei, sino también a algunos de los acaecidos en época de otros Qan, y que la hoy conocida "Historia secreta" puede ser una refusión de hechos propios del reinado de varios emperadores mongoles, a partir de Gengis.

            Del autor, o autores, sólo cabe decir, que se trata, como parece obvio, de algún personaje cercano a la corte mongola. Algunos estudiosos consideran que la condición de escribano de Shigi Quduqu y su privanza con Gengis Qan lo convierte en candidato idóneo para la posible autoría de la obra; pero tal argumento carece de constancia documental que lo confirme.

            Tampoco existe constancia de la persona o personas que tradujeron el original mongol al chino. Pero, si damos por válidas las citas de los traductores Chen Yuan y Zheng Xiao, la traducción del texto mongol de la Historia habría tenido lugar antes, del año 1312-1321, de su transcripción al chino.

            Tiene dos versiones principales en donde la primera fue escrita cuando, una de las primeras medidas que adopta el ejército de la dinastía Ming, cuando entra vencedora en la capital de los Yuan, según la "Historia (oficial) de la dinastía Ming", es la de clausurar y precintar las bibliotecas y tesoros imperiales, y hacer un inventario de los libros y mapas y las cosas preciosas que contenían. El general Xu Da, conquistador de Pekín, recoge todos los materiales y registros documentales que halla en palacio y los envía a Nankín, capital, a la safón, de los Ming. Teniendo a su disposición estos materiales, la dinastía triunfante se siente capacitada para redactar, siguiendo la tradición china, la "Historia oficial" de la dinastía saliente y el emperador así lo decreta; "el día primero de la segunda luna del año 1369".

            Los compiladores, dirigidos por Song Lian, se ponen manos a la obra y concluyen el trabajo en seis meses sirviéndose nada más que de los "Registros verdaderos de los trece emperadores" (de la dinastía Yuan), y el "Compendio del gobierno imperial". Tal como era de esperar, fue una obra inacabada. Song Lian, insatisfecho, manda a once comisarios que viaje por todo el imperio y manden a la corte cuanto documento crean de interés histórico. Con parte de este material, Song Lian y sus colaboradores rematan la "Historia oficial" en otros cuatro meses y medio. Pero el resultado final sigue dejando mucho que desear.

            Entre los documentos que mandan los comisarios a la corte, podría encontrarse, según Wang Guowei, la "Historia secreta" ya traducida, es decir, la segunda versión. Lo sorprendente, sin embargo, es que los compiladores no se sirven de ella en ningún momento, hecho que sólo admite dos explicaciones; o bien no dispusieron de ella porque siempre estuvo retenida en Mongolia, o bien porque no quisieron por comodidad, es decir, para qué complicarse si "se está mejor en tu casa con el trabajo ya hecho y sin complicaciones".

            La deducción más razonable, según todo lo anterior, es que los compiladores de la "Historia oficial", por una u otra razón, no tuvieron acceso a la "Historia secreta" y por ello, esta última, no fue empleada para la redacción de la "Historia oficial".

            De este periodo intersecular data también la asignación de un título. En primera estancia, le asignaron un título de un libro que, o bien no lo tenía, o simplemente era conoció por "Tobchiyan", la "Historia". Algunos estudiosos sugieren que el título original pudo ser la frase que encabeza el libro: "Los orígenes de Gengis Qan", sin embargo, tal título no hace honor al verdadero contenido del libro, no confinado exclusivamente a los orígenes del caudillo mongol, sino al recuento de sus gestas.

            Más consiste es, quizás, la opinión según la cual el libro pudo llamarse o ser conoció por "Historia de oro" o "Libro de oro", en alusión al linaje imperial de Gengis Qan, el "linaje de oro", color que en la tradición mongola simbolizaba al emperador.

            En cuanto a la transmisión de la obra, varios letrados chinos, a través de los siglos, advierten la importancia de la "Historia secreta", o incluso reproducen parte de ella. Pero sólo a finales del siglo XVII, cinco siglos después de su creación, comienza el libro a adquirir carta naturaleza como complemento indispensable de la Historia oficial, y ello gracias al epílogo de un estudiosos, Qian Daxin, que expone algunas de las deficiencias de la "Historia oficial" subsanables en la "Historia secreta".

            Después, entre finales del siglo pasado y principios del presente, encontramos dos versiones de esta última y definitiva versión de la "Historia secreta", una de doce capítulos que reproduce fielmente en todos su detalles la primera edición de la dinastía Ming, y otra de quince capítulos, que reproduce únicamente la traducción china anexa a la versión copiada en la "Enciclopedia de Yong Lee".

            En nuestra versión, la de quince capítulos, la restitución del mongol arcaico no hubiera sido posible sin la importante aportación de las glosas que acompañan al texto, ni tampoco, aunque en menor medida, sin el concurso de la traducción china, que permite situar en contexto cada una de las glosas. En otras palabras, la restitución del texto mongol es indispensable de las glosas y de la traducción china.

            La versión de que nos hemos servido es la original de Li Wentian, en cuatro volúmenes y quince capítulos. El mérito principal de esta obra reside en que, respetando la literalidad del texto legado por Zhang Mu, añade notas y correcciones.

            Mirando las diferencias entre la versión china y la mongola, el calificativo de "abreviada" con que suele ser caracterizada la traducción china anexa al original puede suscitar la idea de que se trata de una versión resumida de la obra: una idea muy generalizada, propiciada por la falta de estudios comparativos entre ambas versiones, pero poco exacta, ya que el rasgo predominante de la traducción china no es tanto su afán de síntesis, como su literalidad, de hecho, de tener que definirla de alguna manera, habríamos de admitir que se trata de una traducción literal con omisiones, resumida en algunos casos puntuales.    

            En todos los momentos de la historia, los pueblos que vivieron en los límites de la civilización, con hábitos e idiomas distintos a los de los occidentales, fueron considerados incivilizados, salvajes y violentos, dispuestos a acabar con los progresos y beneficios de la vida en esa sociedad.

            Así pues, uno de esos invasores fueron los mongoles, potente coalición de tribus cuyo caudillo fue Gengis Qan. El imperio mongol abarcó China y Rusia y llegaron a invadir Europa y el cercano Oriente. Con un ejército muy disciplinado y despiadado, el poder de la Horda de Oro se mantuvo durante más de dos siglos. Su crueldad fue legendaria.

 

            En su contexto histórico, de las numerosas hipótesis que en torno al origen remoto de los mongoles se han sucedido a través de los tiempos, la más aceptada hoy día es la que los considera descendientes de los antiguos donghu o "bárbaros del este", llamados así porque vivían "a levante de los xiongnu", la gran confederación de tribus que poblaba la altiplanicie mongola, relacionada por algunos con los hunos que en siglos posteriores invadieron parte de Europa.

            A finales del siglo III a. C., los donghu forman una gran confederación de tribus para combatir a sus poderosos enemigos occidentales y realizan diversas incursiones victoriosas en su territorio, más con el apogeo de los xiongnu a finales del siglo II, la situación se invierte. Tal estado de cosas se prolonga durante más de dos siglos, hasta que la escisión de los xiongnu en una rama septentrional y otra meridional, en el año 48, propicia la emergencia de los wuhuan y los xianbei, descendientes de las tribus donghu. Los xianbei aprovechan la ocasión para ocupar gran parte del territorio vacante, y absorben en su organización tribal a las "cien mil familias xiongnu" que aún permanecen en él. Comienza así, un periodo de hegemonía de los xianbei; cuyo auge llega cuando forman una confederación de doce tribus que ocupa por completo todos los territorios situados en los anteriores dominios de los xiongnu.

            De las antiguas tribus destacan en las crónicas, a partir de este momento, los murong, duan, yuwen y tuoba. A partir de entonces, tiene una progresiva integración en las estructuras sociales de la dinastía Han, que concluye con la desaparición, también progresiva, de los xianbei durante las dinastías Sui y Tang (581-618 y 616-907, respectivamente).

            En los momentos finales de la dinastía Tang, diferentes tribus forman una confederación cuyos miembros son conocidos con el nombre genérico de tatar. El nombre, al designar a un amplio abanico de tribus, es fuente de confusión, una confusión acentuada, si cabe, cuando el término se propaga a Occidente en forma híbrida de tártaros.

            La primera gran unión de los mongoles tiene lugar cuando, a principios del siglo XII, las concentraciones de clanes y tribus se fusionan, dando lugar a los qamag monggol, la confederación de todos los mongoles.

            A finales del siglo XII, conviven en la altiplanicie mongola, en mayor o menor armonía, un centenar de tribus de diferente origen, lengua, creencias religiosas y grado de desarrollo cultural.

            El pueblo mongol estaba situado en el noroeste de China, en torno al lago Baikal y al macizo del Altai. Divididos en tribus de pastores nómadas que trashumaban con sus carros y tiendas desmontables detrás de sus rebaños, mientras otros grupos se dedicaban a la caza en la taiga siberiana, los mongoles protagonizaban frecuentes enfrentamientos internos por el control de los territorios de caza y pastos y por el rapto de mujeres de otros clanes (para evitar el pago de fuertes dotes al padre de la joven). El propio carácter belicoso de estos pueblos no favorecía su estabilidad.

            Su estructura social, fuertemente jerarquizada, reflejaba el predominio de rasgos militares: sobre el conjunto de la clase de los guerreros se elevaba una aristocracia que constituía la minoría dirigente y que se encargaba de la elección del jefe de la tribu. Ocasionalmente, se elegía un jefe supremo del pueblo mongol, es decir, un Gran Kan. Magníficos jinetes, hábiles arqueros, infatigables y crueles, los mongoles no habían tenido contactos con civilizaciones superiores y sus creencias apenas sobrepasaban el nivel del chamanismo: culto al cielo, a la tierra y a los genios que habitaban las aguas y el fuego, veneración por los antepasados, ofrendas de alimentos y, excepcionalmente, sacrificios cruentos de animales y personas.

            Yesúgei, padre de Gengis Qan y cabeza del clan de los kiyat, intenta proseguir la reunificación de las tribus del altiplano mongol iniciada por sus predecesores; pero, símbolo de los tiempos, muere envenenado. Se crea así, de nuevo, un mundo disgregado y con rivalidades internas, rodeado por imperios hostiles el cual fue unificado y sometido a su autoridad por el jefe de uno de los clanes, el hijo de Yesúgei, Temujin. Es este mismo, el que, quedándose huérfano a la edad de diez años, sus seguidores le otorgan el título principesco de Gengis Qan.

            Partiendo de su pequeño territorio y con una gran tenacidad, consiguió dominar entre 1198 y 1206 a las distintas tribus existentes en Mongolia y hacerse proclamar soberano supremo del país por una asamblea de jefes, que le otorgó el título de Gengis Qan.

            Lanzó a su país una política de expansión que no tenía como objetivo la consecución del botín, sino la conquista permanente de su territorio y la formación de un gran imperio mongol, el mayor imperio que la historia ha conocido.
 

            Cap. I, 59. Después de haber analizado la obra en su contexto general, y hacer un repaso histórico por la época de la que habla el libro, paso a analizar el texto entregado por el profesor J. Mª. Monsalvo Antón, dividido, como es lógico, en capítulos de los antes mencionados de la versión, de quince capítulos antes contada. El capítulo 1 nos explica la razón por la que fue llamado así, Temujin. Los kiutes, tribus del suroeste del lago Baikal, habían elegido como jefe a Yesúgei, quien había conseguido reunir bajo su mando unas cuarenta mil tiendas. Al volver de una batalla contra los tártaros, el guerrero se encontró con que su favorita, Oelon-Eke (Madre Nube), le había dado un heredero, al que llamaron Temujin. El niño tenía en la muñeca una mancha encarnada, por lo que el chamán pronosticó que sería un famoso guerrero.

            Cap. I, 61, 62, 64, 65, 66, 67 y 68. Hasta el capítulo dos, lo que viene a decir, es que, según las tradiciones mongólicas, su padre le llevó consigo en una marcha para buscarle esposa. Atravesaron largos caminos y largas estepas en una marcha para buscarle pues, a la esposa tan deseada a la edad de nueve años. Llegando a la zona donde vivían los chungiratos, encontraron a Börte, hija de Dei Sechen, una niña de su edad, que, según la tradición, sería “la esposa madre que le fue entregada por su noble padre”. Pero es con diez años, cuando al padre de Temujin, le envenenaron los tatar, a los cuales su padre había vencido anteriormente. Esto lo explica muy bien en el Cap. I, 67; “de vuelta, al pasar por Chekcher, Yesúgei encontró unos tatar que celebraban un festín y, como tenía hambre y sed por el largo camino, bajó del caballo y se quedó con ellos. Poco podía imaginar que los tatar iban a reconocerlo. “Ese que ha venido es Yesúgei, el kiyan” dijeron; y recordando los agravios del pasado, a escondidas le pusieron veneno en la comida. Yesugei partió al cabo de su montura, y en el camino se sintió indispuesto; y cuando, después de cabalgar tres días, llegó a casa, ya se encontraba muy enfermo”.

            En el capítulo 79, muestra cómo, después de haber matado al padre de Temujin, éste y su familia, quedan desamparados y Temujin, para que no le maten, tiene que huir. De este modo mostramos una vez más, los conflictos que había comentados en el contexto histórico antes mencionado.

            Del capítulo 69, al 78 le persiguen los tayichi’ut.

            En el capítulo 94 muestra ese comienzo de reunión de fuerzas yendo a casa de su suegro el cual, temía que le hayan matado al igual que su padre y vuelve a reencontrarse con su esposa.
            A partir de aquí, más que por capítulos, es conveniente hablar de una historia continua, que explicará mejor el proceso de subida al poder de Gengis Qan. Comienza por el apoyo del Qan de la tribu de los kereyit, antiguo aliado de su padre de la tribu de la cual Temujin se convertirá en el Qan indiscutible. Derrotó a los merkit (capítulo 103-110), tribu del norte de Mongolia, y a los tártaros, capítulo 133 y siguientes. (1198-1202). El valor y la astucia demostrados por Temujin hicieron que muchos nobles se unieran a él y lo aclamaran como jefe, decisión que provocó la rivalidad de sus antiguos aliados, Jamuka entre ellos, con el que pactó alianza tras haber derrotado a los merkit (capítulo 116). Más exactamente esto se ve en el capítulo 118, cuando el propio Jamuka, comienza a cansarse de la alianza con Temujin y rompe el anda, símbolo de alianza tras entregar unos objetos unos a otros en señal de alianza. A partir de aquí, y visto que Jamuka se separaba de la alianza, varios jefes de distintas tribus comienzan a seguir a Temujin y, en el capítulo 119 al 123, en el año 1189, le dicen estas palabras que señalan, su comienzo de esplendor; “Nosotros te haremos emperador. Y cuando seas emperador, nosotros seremos tu avanzadilla frente al enemigo numeroso y te traeremos cuantas muchachas hermosas y esposas y buenos caballos podamos capturar, y en la caza haremos delante para cercar los animales y te traeremos las mejores piezas. Si en tiempo de batalla desobedecemos tus órdenes, o en tiempo de paz albergamos malas intenciones contra ti, sepáranos de nuestras esposas, hijos, casas y haciendas y arrójanos allá donde no hay humo de hogar”. Se enfrentó a ellos, los que se levantaron contra él y venció y dio muerte a Toghril, Jamuka (capítulo 141 y 143)y los demás y ordenó la dispersión de los kereyit entre las diferentes tribus mongolas (1203-1204).
            Durante el resto de capítulos, hasta el 201, Temujin, sigue en constante lucha contra los tatar y Jamuka, destacando un capítulo, el 155 y 156, donde, ya con una esposa, Yesui, toma por esposa a otra mujer más, Yesugen, hermana de la primera. Según su cultura, podían tomar por esposas a más de una, pero la primera siempre tenía el rango más alto y por tanto era la principal. En el capítulo 165, estrecha más aún sus lazos de alianza con el Qan Rey, aliando de Temujin desde sus comienzos por recuperar el poder.
            En 1206, Temujin, dueño y señor de la estepa, fue proclamado Gengis Qan, capítulo 206, año del Tigre, cuando acabó de sojuzgar a todas las tribus, por una gran asamblea de príncipes mongoles reunida a orillas del río Onon. Tras haber unificado las tribus mongolas, cedió a sus fieles aliados  noventa y cinco de las mil jefaturas que tenía por haber contribuido a la creación de su imperio, y turcomongolas del Gobi bajo su mando y reorganizado su ejército según la división decimal de unidades de combate, consideró llegado el momento de acometer su empresa más ambiciosa: la conquista del mundo.
 
            Como conclusión, comentar un poco la historia de Gengis Qan, tras haberle proclamado sus aliados emperador en donde la epopeya de Gengis Qan se inició con la conquista de China, donde se dirigió primero hacia el oeste para someter el reino tangut de Hsi Hsia, en el río Amarillo (1209), y después hacia el nordeste con el objetivo de dominar Manchuria. En 1215, la ciudad de Cambaluc (actual Pekín) caía en su poder. A continuación, encomendó al general Mukali la conquista sistemática del norte de China, mientras él penetraba en el reino de Kara-Kitay, en el Kazajstán.
            Tras adentrarse más en las tierras occidentales de Asia, entre 1219 y 1221 se enfrentó a los chas Corasmia, a quienes arrebató las ciudades de Bujara, Samarkanda y Urguench, y saqueó Tiflis, en Georgia, y Sudak, en Crimea. Posteriormente, devastó Afganistán en una rápida campaña, al tiempo que el ejército de una coalición de príncipes ucranianos era derrotado por sus generales a orillas del Kalka y su hijo Tului invadía Jhorezm, la mayor potencia musulmana de Asia Central.
            En 1225, Gengis Qan regresaba triunfante a Mongolia, y dos años después, preparaba una nueva expedición contra el reino de Hsi Hsia. No llegó a realizarla: el 18 de agosto de 1227 moría a consecuencia de las heridas sufridas al caer del caballo.



[1] Igor de Rachewiltz, nacido el 11 de abril de 1929, es un historiador y filólogo italiano especializado en estudios mongoles.